La Basílica de Nuestra Señora de la Merced (catalán: Basílica de la Mercè) es una basílica de estilo barroco en Barcelona, Cataluña. Nuestra Señora de la Merced ha sido la patrona de la ciudad de Barcelona desde 1687.
La primera iglesia fue construida en 1249. La estructura actual fue edificada entre 1765 y 1775 según el diseño del arquitecto catalán Josep Mas i Dordal. La cúpula de la iglesia está coronada por una estatua de la Virgen María, visible desde el paseo marítimo cerca de las Drassanes. Esta iglesia fue la segunda en Barcelona en recibir el título de basílica menor, precedida únicamente por la Catedral de Barcelona. El título fue concedido en 1918 por el Papa Benedicto XV, en conmemoración del séptimo centenario de la aparición de la Virgen a San Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced.

