es
es v
Phone
Cart0 Entradas
Total: 0
Account
Calendar
Search
Menu

El triunfo del tiempo y del desengaño

VenueGran Teatre del Liceu
Calendarsáb 17 abr 2027
Sinopsis/Detalles

Il trionfo del tempo e del disinganno – Georg Friedrich Händel | Ópera versión concierto 

Oratorio en dos partes. Libreto del cardenal Benedetto Pamphili

 

Händel y la batalla invisible del alma entre el tiempo y la vanidad

Todo lo bello se marchita. Händel, con esta primera gran alegoría moral, se acerca a una batalla vibrante e invisible del alma humana. Il trionfo del tempo e del disinganno, estrenado en Roma en 1707, es un gran lienzo que reflexiona sobre la vanidad: la Juventud, la Belleza, el Tiempo y el Desengaño se enfrentan en un diálogo de esplendores y sombras que revela que la lucha entre lo efímero y lo eterno sigue siendo una de las pulsiones esenciales del ser humano.

En versión de concierto, el público puede adentrarse plenamente en el tejido emocional y espiritual que Händel concibió con una precocidad fulgurante. Cada aria es una confesión, cada recitativo es un paso más en el camino interior que conduce de la seducción mundana a la revelación íntima. El drama —tan sutil como punzante— late en las líneas de las melodías más bellas escritas por Il caro Sassone.

 

La dirección de Giovanni Antonini, maestro en el arte de hacer respirar la música barroca con una energía orgánica e incandescencia rítmica, convierte esta versión en un acto solemne. Con la complicidad de Il Giardino Armonico, una de las formaciones más dinámicas del panorama historicista, la partitura recobra su perfil más primigenio: ese barroquismo que no es ornamentación vacía, sino tensión vital, fuerza telúrica que nace del contraste entre la luz y la fragilidad.

Antonini dibuja un Händel joven, brillante, pero también profundamente consciente de la fragilidad de las pasiones humanas. Sus texturas vibrantes, sus tempi llenos de una electricidad controlada, revelan un mundo interior en ebullición.

Así, lo que en el siglo XVIII fue una meditación moral se convierte hoy en una experiencia de lucidez artística: un triunfo del tiempo, que erosiona las vanidades; del desengaño, que revela el verdadero valor del camino, y, sobre todo, de la música, que sigue siendo una brújula espiritual. Una invitación a mirarnos sin velo, a escuchar lo que queda cuando la belleza se desvanece y a reconocer, en esa desnudez, la verdad que nos transforma.

Reparto

Belleza: Anett Fritsch
Placer: Julia Lezhneva
Tiempo: Krystian Adam
Desengaño: Lucile Richardot

 

Il Giardino Armonico – Director: Giovanni Antonini

 

Duración aproximada: 2 horas 30 minutos

Recinto
Gran Teatre del Liceu

El Gran Teatre del Liceu, creado en 1847 en la Rambla de Barcelona, es un teatro de ópera que a lo largo de los años ha mantenido su función de centro cultural y artístico. Es uno de los símbolos de la ciudad.

Actualmente es un teatro de titularidad pública (Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona, Diputación de Barcelona y Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) administrado por la Fundación del Gran Teatre del Liceu, que incorpora, además de las citadas instituciones, el Consejo de Mecenazgo y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu.

Los orígenes. Del 1837 al 1847

El Liceu tiene su origen en la Sociedad Dramática de Aficionados, creada en 1837 en el antiguo Convento de Montsió por unos miembros de la Milicia Nacional, organización de ciudadanos armados de la época de signo liberal, bajo la iniciativa de Manuel Gibert.
La necesidad de crear un conservatorio de música en una Barcelona en plena expansión económica y demográfica pronto propició (1838) su conversión en el Liceo Filarmónico Dramático Barcelonés de S. M. la Reina Isabel II, que añadía al cultivo del teatro el del canto y la música a la italiana.
 

El edificio de la Rambla

El éxito del Liceo Filarmónico, junto con la voluntad de un grupo de destacados miembros de la burguesía barcelonesa dirigido por Joaquim de Gispert i d’Anglí, llevaron a la construcción de un nuevo y ambicioso teatro, digno de la importancia de la ciudad, que ha perdurado a lo largo de más de un siglo y medio, en el solar del antiguo Convento de los trinitarios de la Rambla.
El primer edificio, inaugurado solemnemente el 4 de abril de 1847, fue construido según los planos del arquitecto Miquel Garriga i Roca, pronto ayudado por Josep Oriol Mestres. El proyecto se financió mediante acciones mercantiles —que comportaban la propiedad privada de buena parte de los palcos y las butacas del futuro teatro— que dieron lugar a la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, llamada «Sociedad de Propietarios», la cual, desde 1855, se convirtió en responsable única del Gran Teatre del Liceu al separarse jurídicamente del Conservatorio del Liceu.
La explotación del Teatro fue confiada desde un principio a empresas concesionarias de los espectáculos, que tenían la obligación de ofrecer un número determinado de representaciones, recibiendo, a cambio, los ingresos por la venta de las localidades no adscritas a la Sociedad.
Esta situación perduró hasta 1980.
 

La creación del Consorcio

El régimen económico que regía el Liceu se mostró inviable a partir del último cuarto del siglo XX. En 1980, el primer gobierno de la Generalitat de Catalunya, ante el peligro de desaparición de una institución del prestigio cultural internacional del Liceu, crea, junto con el Ayuntamiento de Barcelona y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, a las que se sumarían posteriormente la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura (1985 y 1986), el Consorcio del Gran Teatre del Liceu, que se hizo cargo de su gestión y explotación.
 

El incendio de 1994 y la construcción del edificio actual

El incendio del 31 de enero de 1994, que destruyó la sala y el escenario, causó un impacto emocional extraordinario en la sociedad catalana y replanteó de modo radical la propia existencia del Teatro. A fin de poder reconstruir, mejorar y ampliar este emblemático edificio, se hizo necesario un nuevo enfoque jurídico con miras a su titularidad pública: se creó la Fundación del Gran Teatre del Liceu (1994), y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu hizo la cesión de la propiedad al Consorci del Gran Teatre del Liceu, integrado exclusivamente por las administraciones públicas  (cesión ratificada en 1997).
A partir del preexistente proyecto de Reforma y Ampliación de Ignasi de Solà-Morales (de 1986, al que se sumaron en 1988 Xavier Fabré y Lluís Dilmé), se realizó la reconstrucción, y el nuevo Liceu —con una apariencia fiel al anterior pero dotado de una infraestructura técnica muy avanzada y ampliado con los solares vecinos de la Rambla, calle Sant Pau y calle Unió — abrió sus puertas el 7 de octubre de 1999.

Alojamiento

Comprar ahora

Vales regalo

Regala a alguien una noche inolvidable en la ópera.
Elige un cupón regalo y deja que seleccione la función que más le guste: música, drama y arte de primera clase, todo en una experiencia elegante.
Entradas de Ópera de Barcelona
Facebook
Payment
Búsqueda de entradas
© 2026 RM EUROPA TICKET GmbH
Whatsapp